Centro Médico B&S

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Queremos que conozcas todo lo que necesitás saber sobre implantes y otras opciones que te permitirán sentirte orgullosa de tus lolas, que acercarán, como imanes, los piropos de “ellos”.


Primavera es una excelente época para poner a tono el cuerpo y prepararlo para el verano.

Si tu cabeza viene pensando en lo bien que te vendrían unas lolas más contundentes y vistosas, si venís posponiendo ese deseo porque tenés miedo, te da “cosa”, esta nota te va interesar.

De qué hablamos cuando hablamos de implantes.

Desde Centros B&S nos informan que, en primer lugar, es importante que sepas que aquellos “globos” que se veían hace unos años, que daban ese aspecto artificial, ya son historia. Hoy, la Cirugía Estética trabaja con nuevos modelos de prótesis anatómicas que ofrecen resultados naturales ya que se adaptan milimétricamente a las medidas de cada mujer.

Ahora bien, ¿qué es un implante mamario? es una bolsa de gel de silicona.

Se presenta en diversas formas, perfiles y texturas. Hay implantes “redondos”, que tienden a dar a las lolas un aspecto más lleno desde su nacimiento. Y los hay “naturales” o “anatómicos”, que dan la apariencia de un crecimiento gradual de la mama porque son más delgados en la parte superior.

También existen distintos tipos de cobertura del implante: lisa, texturizada o de poliuretano.

¿Y cuál usar? Lo más adecuado es que converses con el cirujano acerca de cuál es el más adecuado a tu cuerpo y respete tus características y deseos.

Los implantes rellenos con suero fueron popularizados como “los inflables”. Se trata de globos de silicona elástica que se colocan vacíos dentro del cuerpo, se rellenan con suero fisiológico estéril y se sellan con una válvula. Este sistema se usa poco en Argentina, ¿por qué? Las causas van desde la preferencia de las mujeres por prótesis más naturales (que no se revelen como más duras ni más frías que lo normal, como suele ocurrir en estos cosas) hasta que el suero fisiológico local no siempre garantizó la esterilidad necesaria para evitar la formación de bacterias y hongos en los implantes.

Además, si las válvulas de cierre de la prótesis fallaran, las lolas se irían “desinflando”, lenta o rápidamente. Y si el implante no se rellenara totalmente, podrían formarse pliegues y arrugas que se notarían a través de la piel.

Los implantes que hoy se usan están rellenos de un gel cohesivo que no se dispersa aun frente a la ruptura accidental de la capa externa del envoltorio.

Actualmente las marcas con las que trabaja Centros B&S son Mentor y Allergan, ambas de origen estadounidense.

¿Se te cayeron?

En los casos de mamas chicas o medianas con una caída leve, se puede recurrir a la aplicación de Toxina Botulínica sobre el músculo pectoral.

Los resultados obtenidos demuestran una elevación promedio de un centímetro en la altura de la areola. Al aplicar la Toxina Botulínica en las fibras inferiores del músculo que están por debajo de la mama se logra un doble efecto: las fibras musculares activas se contraen elevando los pechos caídos y se modifica la posición de los hombros que rotan ligeramente hacia atrás y mejoran el porte, las mamas que se proyectan hacia delante.

Pero ojo: recordá que la Toxina Botulínica tiene un límite de tiempo en cuanto a su efectividad: entre cinco y diez meses.

Si no querés pasar por el bisturí, podés optar por el tratamiento Therma Breast Lift, el único procedimiento no quirúrgico para los pechos caídos. Se utiliza la tecnogia E.L.O.S que combina Radiofrecuencia con Láser en forma de pulsos secuenciales percutáneos.

Contrae las fibras de colágeno elongadas por el peso de las mamas, la acción de la gravedad, la lactancia y el daño solar.

Con el transcurso de las sesiones se observa el acortamiento de la distancia entre la clavícula y areola, mejor aspecto y tersura de la piel del polo inferior de la mama.

Si bien cada caso es único, el tratamiento, por lo general, tiene una duración de cuatro meses. Cada sesión de entre quince y veinte minutos, se realiza cada treinta días.

Ahora que tenés toda la info ¿Te animás a una transformación?



Los cuatro aspectos a tener en cuenta.

Cuando hablamos de implantes siempre se hace referencia al tamaño, el ancho, la altura y la proyección de la prótesis. Conversando con el Dr. Diego Schavelzon, director de Centros B&S, obtuvimos esta información:

El tamaño: es el volumen total de la prótesis, aparece expresado en centímetros cúbicos. El tamaño puede oscilar entre los 125 cc. hasta los 775 cc. la más grande.

El ancho: se mide en centímetros y refleja el ancho del implante. Es muy amplia la variedad de anchuras disponibles, de modo que se pueden adaptar como un guante al tórax de cada una. La más estrecha mide unos 9.5 cm. y la más ancha llega a los 15.5 cm.

La altura: se mide en centímetros y refleja el largo de la prótesis longitudinalmente. Cuanto más alargado sea el tórax de una mujer, más alto deberá ser el implante elegido. Existen tres alturas diferentes: baja, media y alta, sin embargo cada una de ellas incluye distintas medidas: de los 8.6 cm. las más bajas a los 13.5 cm. las más altas.

La proyección o el perfil. Marca lo que la prótesis sobresale del tórax cuando estás de perfil.



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